Mi madre es azafata de vuelo y por lo tanto tengo la gran oportunidad de acompañarla en alguno de sus viajes como este a Johannesburgo donde estuvimos cinco días que me parecieron un sueño.
Llegamos el 31 al medio día y después de pasear un poco por la zona del hotel, descansamos y no arreglamos para disfrutar de una de las mejores noche viejas que he pasado.
El vestido que lleve es de ZARA y lo tengo desde noviembre. Me puse una camiseta blanca porque no soy de las que llevan mucho escote y porque quería que pareciera diferente.

Mi madre, mi hermana Cayetana y yo.

Al día siguiente después de haber dormido apenas tres horas y para empezar un buen año nos fuimos junto a los compañeros de mi madre y sus hijos de safari a Entabeni una reserva que esta en la provincia del Limpopo, a cuatro horas de Johannesburgo.
Es un sitio mágico de 23 mil hectáreas donde se puede ver cualquier animal autóctono





Así estaban estas las leonas después de comer.



Pasamos una noche en Entabeni y el resto de los días los pasamos metidas en el centro comercial que hay pegado al hotel y en algunos de los mercadillos que había cerca ya que el centro de Johannesburgo es una zona bastante peligrosa.

Esta es una pequeña muestra de mi aventura sudafricana. Solo espero que hayáis empezado bien el año y que esta noche los reyes os traigan todo lo que habéis pedido y más.
campando a sus anchas . Nosotras no tuvimos demasiada suerte y no vimos muchos.
Llegamos el 31 al medio día y después de pasear un poco por la zona del hotel, descansamos y no arreglamos para disfrutar de una de las mejores noche viejas que he pasado.
El vestido que lleve es de ZARA y lo tengo desde noviembre. Me puse una camiseta blanca porque no soy de las que llevan mucho escote y porque quería que pareciera diferente.
Mi madre, mi hermana Cayetana y yo.
Al día siguiente después de haber dormido apenas tres horas y para empezar un buen año nos fuimos junto a los compañeros de mi madre y sus hijos de safari a Entabeni una reserva que esta en la provincia del Limpopo, a cuatro horas de Johannesburgo.
Es un sitio mágico de 23 mil hectáreas donde se puede ver cualquier animal autóctono
Así estaban estas las leonas después de comer.
Pasamos una noche en Entabeni y el resto de los días los pasamos metidas en el centro comercial que hay pegado al hotel y en algunos de los mercadillos que había cerca ya que el centro de Johannesburgo es una zona bastante peligrosa.
Esta es una pequeña muestra de mi aventura sudafricana. Solo espero que hayáis empezado bien el año y que esta noche los reyes os traigan todo lo que habéis pedido y más.
campando a sus anchas . Nosotras no tuvimos demasiada suerte y no vimos muchos.